domingo, 29 de mayo de 2011

REALIDAD UNIVERSITARIA

La realidad universitaria
Cualquier persona puede ver la universidad desde distintos puntos de vista, pero no es lo mismo hablar cuando estas fuera de ella, ha decir las cosas como son y cómo las vives dentro.
La universidad está cargada de dificultades, problemas. Un político puede decir que las universidades en el Perú están catalogadas como las mejores, que los estudiantes tienen todos los beneficios para estudiar y que las oportunidades son enormes, sin embargo un estudiante no puede opinar igual, dentro de la universidad se ven las dificultades, lo que se tiene que sufrir para poder sacar un titulo de profesional, dentro de una universidad nacional se ve el esfuerzo y la dedicación de los futuros profesionales. La exigencia es impulso de progreso, pero ¿y las oportunidades?, en el Perú las universidades se catalogan de acuerdo al rango socioeconómico, un estudiante de la prestigiosa, Pontificia Universidad Católica del Perú, que pese a ser una de las mejores por el rango y la calidad de enseñanza, egresa y al instante consigue un trabajo bien remunerado y digno. En cambio un alumno egresado de alguna universidad pública, por mas primer puesto que sea, es un simple desempleado mas, pues para empezar su padre no es diputado o empresario, y encima egresado de universidad pública, que por más prestigio que esta tenga y por mas calidad que posea, no es necesaria para cumplir las expectativas de un profesional del mundo globalizado.
Esta pequeña reflexión no es para dejarnos derrotar por las malas políticas de un gobierno, ni por el ímpetu de una sociedad desigual, es más bien para no quedarnos sentados, y dejar que por ser egresados de una universidad pública, no tengamos los mismos beneficios. La realdad del país es esa, lo gobierna el dinero y la posición, no la capacidad de un alumno, próximo profesional, que por más competente que este sea, siempre se le dará prioridad al egresado de la universidad prestigiosa, de diputados y ministros y cara.
Las políticas universitarias, no siempre van en beneficio de los alumnos y es por eso que hay levantamientos, también el salario de los catedráticos y administrativos muchas veces ocasiona la toma de universidades públicas, lo que obliga a la suspensión de clase y la pérdida de estas. Esta clase de situaciones comparando, nos e dan una universidad privada donde se empieza el ciclo tal día y se termina el día determinado, sin interrupción. Debe ser porque el alumno paga y por eso se le tiene que dar una educación buena, no tanto como en las universidades públicas peor si de calidad.
Después de estos ejemplos y comparaciones podemos decir que, es necesario exterminar radicalmente algunos puntos que atrasan la educación de este país y sobre todo de la región.
Hay diversos factores que hacen que las universidades como la Universidad Nacional de Cajamarca sea catalogada como una de las últimas en rankings nacionales. Y esta aparte de las huelgas, levantamientos, falta de interés, corrupción. Es la tecnología, una universidad como la nuestra no se puede dar el lujo de hacer un video conferencia internacional con el gerente de Toyota, pues no cuenta ni con la tecnología, ni la inversión o las decisiones para hacer algo de magnitud en beneficio de los alumnos y de la comunidad.
Un alumno ahora no puede salir al extranjero, a trabajar y a ser exitoso, pues ya o solo se requiere de un título profesional para salir adelante y triunfar, se necesita de maestrías, doctoras, etc. para lograr alcanzar el éxito. La universidad aun no proporciona profesionales capaces para enfrentarse al mundo tan amplio y tan competitivo como el de hoy.
Se necesitan más que solo sueños para salir adelante, se necesitan de oportunidades, oportunidades que no se dan, pues los factores antes mencionados lo prohíben.
Ahora que estamos a mitad de una campaña proxenetista entre Keiko Fuijimori y Ollanta Humala lo único que les pedimos a estos mandatarios como jóvenes universitarios, que sufrimos huelgas, gases lacrimógenos, bombazos, etc. de actos de violencia por la búsqueda de un futuro, que creen políticas en beneficio de las universidades, que hagan que la educación pública cambie de paradigma y sea la mejor que exista a nivel nacional, y porque no a nivel mundial con puestos alrededor del mundo respectivamente bien remunerados y basados en el desarrollo y la competitividad.
Apliquemos las bases de nuestro desarrollo, basándonos en modelos de países con un grado de educación superior, con  desarrollo y competitividad elevados, pues estos factores son los que impulsan al desarrollo de nuestro país, tanto económicamente como socialmente.
La realidad universitaria en el contexto actual es una verdadera vergüenza y sinónimo de crítica hacia los gobiernos, que más interés ponen en la educación primaria que en la superior, que es por la cual los jóvenes podemos ayudar a nuestro país a salir de la pobreza y a dejar de ser un país mediocre basado en la práctica ilícita por falta de oportunidades de superación.
Pidamos apoyo tecnológico, para mejorar la calidad de enseñanza teniendo concepto en lo beneficioso de la tecnología en el entorno estudiantil.
Y para culminar este artículo, pedir a los alumnos universitarios el apoyo necesario para sostener nuestras aulas con dignidad y con esfuerzo hacia el estudio y la superación profesional.





domingo, 8 de mayo de 2011







ARTICULO "VIDA"

Empezare diciendo que nací un  10 de mayo, pero por descuido de mi atolondrado padre que perdió mis papeles, quien sabe dónde, nací el 26 el mayo para la registros públicos y para el resto de la sociedad; mas mi familia y sobre todo mi madre me aseguran todos los días de mi vida que nací unos 16 días atrás. Pero diré que eso tiene sus ventajas pues celebro doble vez mi cumpleaños, para los que tienen padres atolondrados y también tienen 2 cumpleaños, pues felicitaciones.
No hablare acerca de mis primeros años porque ahí aun no tenía uso de razón, aun no la tengo por completo, pero de mis primeros 5 años no tengo memoria. Solo se relatos que mi madre me platica solo para reír y decir:” así eras tú, ahora que te haces”; pues si, así era yo, una niña cachetona, sin diente, que iba su primer día de clases al jardín de infantes “Santa Teresita”. Según mi madre, Teresa Ruiz; yo me fugue del jardín, y creo que es verdad, pues tengo un cierto conflicto con las reglas y las leyes desde hace tiempo y  ahí saque a relucir mi verdadera personalidad. La verdad es que nunca logre escaparme del nido, simple y llanamente me escondí a jugar con unas latas, pues seguro quería jugar y mi maestra no me quería dar las latas y me revele contra ella y jugué a escondidas, en resumen mi madre hizo un escándalo, pues YO, María Fernanda su única hija, había desaparecido, y al parecer había cruzado la pista y, ¿A dónde habría ido? o ¿Quién me había raptado?, bueno al final me encontraron tras los armarios de un salón y todo se soluciono.
Conociendo mi primer día de jardín de infantes, solo me queda decir que los demás días de jardín fueron insipientes pues no los recuerdo y mi madre no me los platica, ya que ella no estaba tras mío como otras madres que suelen estar tras sus hijos y los afeminan, esto es una crítica constructiva para algunas madres.
Bien pasare a mi fiesta de promoción del nido; llevaba un vestido blanco espectacular, un moño tomate que pesaba un poco según las fotos que he visto y era una princesa, mi pareja fue mi compañerito del nido ya les mostrare una foto para ver si por casualidad lo conocen. Lo único que recuerdo de esa fiesta es a un payaso que no me dio risa y eso que en ese tiempo yo me reía de cualquier cosa según las caras que ponía en fotos familiares, pero ese payaso juro que no daba ni un poco de risa. Bien esa es la anécdota del payaso que no creo que les interese pero se los cuento para que haga bulto en el relato de mi vida.
Después de ese día llegaron las vacaciones y creo que desde aquí ya tengo uso de razón, o mejor dicho de memoria. Recuerdo que iba a presentar un examen para ingresar al colegio “Cristo Rey”, tenía menos de seis años, para ser exacta 5 años 9 meses de vida, o algo así, no recuerdo bien en qué mes fue realmente ese examen pero fue entre enero y marzo así que supongo haber tenido esa edad, pero basta con la edad, ese día me ocurrió una tragedia, era el día del examen y un día antes para variar me había enfermado de bronquitis y por consiguiente el día siguiente estaba con una fiebre que llegaba a 40°. Como niña aplicada mi madre me llevo a dar ese bendito examen, no aprobé, recuerdo solo una pregunta que decía: “pintar con colores la granja”, y yo pinte con plumones, no sé porque lo hice, yo pienso que tenía cierta afición por los plumones y por eso no hice caso al ítem y pinte con lo que se me vino en gana. Todos comprendieron que la fiebre había destruido la mitad de mi cerebro esa mañana y me matricularon en un colegio particular cerca de donde vivo. Ese colegio es donde pase toda mi primaria y parte de mi secundaria, este colegio fue “Juan Pablo II”, personalmente diré que buenas experiencias y anécdotas tengo de ese colegio, gente espectacular, buenos amigos, juegos infantiles como: el trencito, aclarare que ese trencito era algo brusco pues si el primero se caía todos caíamos sobre él, etc. de juegos que se disfrutan hasta ya no poder.
Primaria fue una época de inocencia, estudiaba y sacaba buenas notas pese a que mis cuadernos estaban en blanco; jamás me gusto copiar las clases en un cuaderno, supongo que me daba pereza pero no me gusta copiar los temas en un cuaderno y menos si es rayado. Bueno de esa época primariosa tengo recuerdos bonitos como las muñecas, los juegos de té, los taps y a veces las canicas, jamás aprendí a jugar trompo aunque lo intente. Así también existen momentos feos pero eso no contare porque es tonto recordar épocas malas de tu vida y sobre todo no haciendo nada, lo único que aprendí de esas experiencias es a no hacerle lo mismo a otras personas.
Llego sexto de primaria y era el viaje de promoción, fue un corto viaje pues para variar en ese tiempo los viajes estaban prohibidos por alguna epidemia; mas nos importo un pepino lo que dijo el ministerio de educación y el querido presidente y fuimos de viaje. Fue algo tranquilo pues la mayoría de mis compañeros y me incluyo fuimos con nuestras madres, así que ese viaje solo fue para pasear, conocer, estar con la promoción y nada más.
Luego del viaje venia la obligada fiesta de promoción y el vestido, el peinado, los zapatos y todas las cosas que una se debe poner para estar elegante y salga bien en las fotos. Para esta ocasión yo ya tenía pareja de promoción pero por circunstancias de la vida mi fabulosa pareja se rompe la cabeza y me cancela; a este chico lo conocía y lo conozco aun, desde que tengo uso de razón, fue alumno de mi madre cuando era un pequeño de seis años y desde ahí lo conozco y los sigo conociendo pero por cosas que más adelante contare ya no le hablo. Bueno en conclusión mi pareja fue PUXUNGO, un buen amigo, mi compañero de promoción y una excelente persona, su nombre real es Carlos León. Con el descendí de las gradas, hicimos la formalidad del clavel y la orquídea y luego bailamos el vals, para la hora de la pachanga yo baile con mis amigas y toda la promoción, pese a ser de primaria nos divertimos bien sin una gota del alcohol en la sangre.
Pasaron un par de meses y empezaron las clases, ya éramos jóvenes de primero de secundaria pero aun no teníamos tanta cultura de vagismo, eso lo aprendimos con el paso de los años. En primero de secundaria llegaron nuevos compañeros y jamás volvimos a ver a otros que compartieron primaria con nosotros. En ese año mi tía fue mi profesora y pese a que me podía aprobar, me jalo en un par de bimestres y para colmo le decía a mi madre todo lo que hacía en el colegio y no tenía la más mínima privacidad, me contralaban y eso es lo que más detesto en la vida.
Pese a que ya estoy en mis primeros años de secundaria aun no hablo de enamoradito ni nada relacionado, es que ahí aun los enamorados no se cuentan. Tener novio en esos años de tu vida es algo inocente, es compartir tu galleta o agarrarte de la manito y yo si tenía a alguien con quien compartir mi galleta pero éramos niños aun y la vida sigue y no nos pensábamos casar.
Pasó un tiempo y ya había crecido, ya no era la niña cachetona, sin dientes. Pero aun tenía mis ciertos conflictos con las reglas, pese a que me controlaba pues no quería tener problemas en el colegio. En estos años tenía un grupo muy bonito de amigos los mencionare como los recuerdo eran: lentan, willow, porky y vale o mejor dicho esqueletor. Aun éramos unos niños poniendo chapas teníamos 13 años máximo y era normal que aun sigamos siendo aniñados. A este grupo lo recuerdo con cariño porque creo que los dos primeros integrantes fueron mis amigos realmente, las dos personas siguientes, pasó el tiempo y cada vez me convenzo más que jamás debí conocerlas.
Llegue a tercer año de secundaria y esa es la edad de la rebeldía y en mi caso fue mas una etapa de salir convulsionadamente al mundo. Ahí tenía un par de primos que estaban en quinto de secundaria y me colaban en sus fiestas, como salía con ellos mi madre me daba permiso; en esos tiempos bailaba mucho, dormía poco y celebraba en cantidades insuperables. Desde ahí me volví una fiestera total.
Era año nuevo de ese año, valga la redundancia, y quería salir a bailar pero no me dejaron, así que me la pase comiendo uvas y tomando champagne hasta altas horas de la madrugada y luego me quede dormida. Un año nuevo un poco aburrido, pese a que en años anteriores había pasado años nuevos similares.
En vacaciones después de tercero de secundaria me pusieron a “estudiar” en CEPUNC, bueno ahí conocí a gente bastante positiva, ahí me di cuenta de la clase a amigas que tenía en el colegio y me aleje de ellas, la hipocresía digo yo, es algo que no se debe aplicar en esta sociedad. Pero basta con esos temas que a nadie le interesan y menos a mí. En este centro de estudios conocí a una gran amiga, cual nombre es Anahí Cruz Guerra.
En esa academia pre universitaria no me quede ni un mes y me retire porque no me aguantaba sentada más de dos horas, era algo extraordinario porque entraba y me dormía y ya quería salir, aparte era carnaval y había que ir a cantar, como aun era una mocosa, como decía mi mamá, me recogían temprano y dejaban que mis primos se quedaran hasta cuando ellos querían. Reconoceré que mis primos me llevaron a la perdición, no mentira, ellos solo me enseñaron a disfrutar y celebrar la vida.
Llegue a cuarto de secundaria y me cambien de colegio, me matricularon en un colegio de puro mujeres y personalmente el primer día que ingrese ahí fue traumarte para mi, era la nueva y eso no era muy agradable según mis convicciones. era un colegio de monjas llamado “Inmaculada Concepción” , la historia de cómo entre ahí es algo complicado, pues mi madre se había dado cuenta que me había convertido en una relajada y me dio a escoger: “Colegio militar en Chiclayo o colegio de monjas”, bueno al final escogí el colegio de monjas pues ya tenía una vida en mi ciudad y no quería ser levantada a las 5 de la madrugada y comer en menos de 10 minutos, así que opte por ir a un colegio de venerables religiosas, pese a que la idea no me agrado del todo en este colegio conocí a gente valiosa y me divertí como nunca, pues si extraño a un colegio es a este Inmaculada Concepción; que pese a no ser el colegio más refinado de Cajamarca, es el colegio donde debí estar.
Esta era la época de los quince años y como tengo amigos regados por toda la ciudad, no faltaba “quino” al que no fuera. En cada una de estas fiestas me pasaban un sin fin de anécdotas, las alocadas en cada “hora loca”, las botellas de whisky que el padre de la quinceañera nos regalaba, solo porque obligabas a tu amigo a ser el chambelán, los previos y sobre todo el baile que dura horas tras horas. Yo no quise tener un quince años, pues tan solo de pensar que tendría que descender de una escaleras con toda la gente mirándome y tomándome fotos se me pone la cara roja, ese trauma ya lo supere y ahora creo que si lo podría hacer. En esta época de mi vida no hablo de estudios, pues pese a que no estudiaba sacaba buenas notas, eso gracias a que nunca me escapa del colegio y siempre prestaba atención.
Bueno seguiré contando que el 2008, es decir cuando cursaba cuarto de secundaria se me ocurrían muchas cosas y siempre he tenido talento para ponerle algún apodo a la gente, mis compañeras del colegio eran mis victimas favoritas, no mencionare los apodos que ponía pues podría dañar la susceptibilidad de alguien pero diré que eran graciosos. También hacia un par de bromas y hacia que mis profesoras renieguen, sobre todo la miss de ingles y de religión, ese par de cursos jamás me llegaron a importar, ingles porque me aburría y religión porque también me aburría. Ahora aprovecho para pedirle una disculpa a la profesora de ingles, que pese a que no recuerdo ni su nombre, se que nunca le caí bien, porque no hacía nada en su clase y me portaba mal, comía galletas, chizos, empanadas, masticaba chicle, me reía a mitad de su clase, etc. Y a la hermana de religión, por hablar hasta por demás en su clase, por hacer un par de bromas ofensivas, por dormir mientras pasaba un video “interesante” y por no haber copiado nada, pese a que mi cuaderno estaba siempre a la mano y bien forrado con “vinifan”.
En este año una de mis amigas del colegio tenía cierta afición por los militares, así que nos empezó a presentar a un par de alumnos del Colegio Militar, pese a que eran un poco menores que nosotras se prestaban para ser nuestras parejas de baile en las actividades del colegio, era algo muy divertido bailar con esos muchachos, pues siempre antes de cada actuación, tomábamos el respectivo vino, y después de consumirlo ¿creen que podíamos recordar los pasos? Pues diré que no.
Mi vida siguió pasando y recordando una anécdota muy ocurrente del año nuevo de ese año, fue el mejor año nuevo, precisamente había una fiesta en “koricancha” y yo obligatoriamente tuve que ir, de mi casa salí pidiendo el respectivo permiso a mi madre a eso de las 10:30 p.m, con un par de locos, es decir mis primos. Esa fue una gran fiesta, la celebración inicio a las 11 aproximadamente minutos más, minutos menos. Baile hasta morir y de repente eran las 5 de la madrugada, mi madre no me llamaba pues sabía que había salido en compañía de dos personas racionales que me iban a regresar temprano a casa, mas las criaturas racionales ese día justamente habían perdido la cordura, y estaban 5 de la madrugada mas borrachos que nunca. Bien me dije y seguí bailando, lo mejor de esa madrugada fue el amanecer espectacular que vi. Salía el sol y pasaban las horas y ya era hora de regresar. En resumen llegue a mi casa cargando un par de borrachos a las 7:30 de la mañana. Que bella forma de empezar el año.
Y como se dice por ahí: “como empiezas el año, estarás todos los días de ese año”, y como yo lo empecé feliz, estuve feliz todos los días de ese año. Es cierto ese año fue especialmente especial, regrese a mi colegio “Inmaculada Concepción”, compartí momentos inolvidables con mi promoción; como en ese tiempo era fijo ir a tomar algunas copitas a la casa de una amiga después de clases. Era muy divertido pues algunas compañeras tenían ciertas dificultades al momento de ingerir alcohol y empezaban a hablar algunas indiscreciones, cosas que jamás se debieron contar pero que en esos momentos de aumento excesivo de glucosa en su organismo se dijeron.
Este año diré que me enamore por primera vez, y esto puede sonar algo despechado, pero jamás debí haberlo hecho, es la verdad, no me arrepiento pero cuando estoy en mis cinco minutos de cordura lo pienso y digo: “que fue lo que me paso”. Si me enamore de un chico con pocas neuronas y encima de “media hora”, este término yo lo aplico a esos hombres que están con una chica y terminan y al instante están con otra, es decir que no quieren a nadie y ni siquiera a ellos mismos. Criticare a estas criaturas porque la felicidad la encuentras en ti mismo y en todo lo que te rodea, mas no en el beso de alguna chica.
No me gustaría hablar de esto pues arruinaría este bella crónica de mi vida, pero tendré que comentar algunos puntos, pues nadie sabe que alguna chica que este al borde del suicido porque le paso igual lea esto y se dé cuenta que no vale la pena, pues como me dijo una amiga muy sabia: “Hombres hay como pulgas en panza de perro”, y quien sabe y te toque alguien mejor que le cobarde que tenias por “el amor de tu vida”. Bueno esta triste anécdota la contare más adelante cuando lleguemos al preciso momento de los acontecimientos.
Ahora aun estoy enamorada, en quinto de secundaria, a punto de salir del colegio para jamás regresar a él y extrañar cada momento que con las amigas, hermanas y cómplices.
Sé que las excusas no existen y que lo que hiciste, lo hiciste porque en ese rato querías y no nos haremos las víctimas, lo que te pasa es tu culpa, de nadie más. Pues siguiendo este patrón diré que por no razonar perdí momentos importantes de mi último año de colegio por estar, como se dice en términos peruanos, de “pisada”, no sé que me paso pero prefería estar con ese ser humano que estar con las personas que siempre estaban ahí para apoyarme, ayudarme, escucharme, y reír conmigo, es decir mis amigas.
Cuando te pasa lo que a mí me paso te das cuenta que nadie vale que dejes de lado tu vida, tu entorno, tus principios, lo que eres por un “hombre”, yo sin justificación alguna diré que por el dejaba todo y si me pedía un riñón ahí estaba listo para él. No mencionare nombres porque es darle mucha importancia a gente que no se la merece, pero diré que los peluches, las rosas, los halagos, las tardes de caminatas, las risas, y las canciones habían logrado su cometido en mí, estaba loca por él. Más tarde esos peluches me los robaron, así que ahora diré que no sé nada de su paradero, el venerable ladrón se encargo de robarme fotos, peluches, cartas, entre otras cosas.
De ese año contare un circunstancia que se repetía casi todos los días a la hora de salida, mi compañera Roxana, a la que recuerdo como una excelente persona que tal vez y un par de veces me haya querido asesinar pero sé que también me recuerda con mucho cariño. Como una buena estudiante llevaba su mochila llena de cuadernos y de conocimientos al colegio, y yo como buena compañera aburrida después de una larga jornada, que necesitaba reírse un poco para llegar contenta a su casa y disfrutar de su rico almuerzo, le escondía la mochila dentro del armario. No sabría bien cómo explicar la posición de ese armario, la idea es que mientras yo estaba ahí en el salón, ella nunca podía encontrar su mochila, la buscaba largos y dolorosos minutos, daba vuelta al salón y jamás encontraba su mochila. Lo mejor de esta anécdota y de ROXANA es que nunca me acuso y quizás por eso siempre le hacía lo mismo, aunque si me acusaba de cualquier modo hubiera vuelto a esconder su mochila y me hubiera seguido riendo igual. Aprovecho este espacio para pedirle una sincera disculpa a esta gran amiga que hizo de mi quino de secundaria un vacilón, gracias Roxana Chiza.
También hacia un par de niñadas como pegar papeles con frases burlonas en la espalda de algunas compañeras, mi victima favorita era “Ana Banana”, quizás siempre ella era mi punto central de burla porque se molestaba conmigo cada vez que le jugaba una broma pesada, y eso me retaba, y me hacia tener el ímpetu de molestarla aun más. También una disculpa sincera para ella.
Llegaron los meses de noviembre y diciembre, meses últimos de la vida escolar, meses de relajo, meses de escribir frases de aliento en cuadernos  y frases emocionadas en las blusas de tus compañeras. Cada una tenía su manera especial de decirle a tu compañera de promoción que tenga éxito en su vida, algunas de una manera educada, otras con insultos de cariño y otras con frases lloronas, pero todas te dicen que eres valiosa y que pese a todo debes cumplir tus sueños.
Agradezco principalmente a seis amigas importantes que hicieron de mis dos últimos años los mejores de cualquier persona, las mencionare como las conozco y como las quiero, ellas son: merly, sammy, vaqita, anisita, cuco y kathy. A ellas les agradezco largas jornadas de risas, de complicidad, de apoyo y de amistad.
Noviembre el mes del ansiado viaje de promoción, jamás olvidare ese gran viaje, en donde a mi principalmente me fue mal pero bien; me acompaño mi madre, pues quería desesterares decía, pero la verdad es que quería seguirme los pasos, ella sabe que tengo un desequilibrio mental y que me meto en problemas con facilidad, así que se fue para evitar que estrelle el carro o que ponga de cabeza el hotel.
Mancora fue el destino, playa, calor, sol, arena, risas, plátanos, vino, cantos, etc., fueron fundamentales en ese gran viaje. Pese a que solo un fin de semana estuvimos disfrutando de ese paraíso, basto para que personalmente yo regresara a mi hogar con una gran sonrisa. Adore el mar y ame estar ahí, pero contare la anécdota esperada de cualquier viaje, la noche entre amigas en el cuarto de un hotel. Diré que primero, esa noche, había llamado a “VIDOTO”; así era como trataba al ser humano del que me enamore, pero basta con eso, al grano lo llame y me puse sentimental, entonces mis amigas trataron de levantarme el ánimo sacando un vino del fondo de la maleta de alguna de ellas. Ese vino me activo y me quito la depresión al instante. Acabamos la botella y pese a que no estaba ebria, estaba imperactiva, pese a que la inperactividad la tengo por genética, la sustancia hecha de uvas activo aun más esa personalidad que tengo.
Esa noche pasó de todo, no se podría preguntar ¿qué pasó? pues sería muy largo de contar; mejor pregunten ¿Qué no paso?, y que no paso, no paso que amaneciera con mis amigas, pues amanecí en el cuarto donde se quedaba mi madre y mi tutora. Procederé a contar como después de vino, después de las carcajadas termine amaneciendo ahí con ellas.
Empezare diciendo que tengo amigas que con una gota de vino caen totalmente en el despiadado mundo del alcoholismo, en este mundo nos refugiamos esa noche, cantamos en el balcón del hotel, peleamos con las compañeras del cuarto de alado y ese fue mi pasaporte al cuarto de la tutora, pero no importa seguiré diciendo que gritamos, reímos y sacamos los colchones de las camas a la intemperie porque queríamos dormir las siete en el balcón para ver el amanecer. El plan no se consumió porque como mencione antes habíamos peleado con las compañeras del cuarto contiguo y ellas nos acusaron de no dejarlas dormir, entonces se armo el lio con la tutora que descendió desde su habitación hasta la recamara en donde estábamos con todo el escándalo de los colchones en el balcón, del grado de alcoholemia elevado y de las carcajadas totales.
Empezó el sermón cuando abrimos la puerta que estaba con veinte mil llaves puestas; no tantas es un decir, pero estábamos muy bien hachadas llave, la tutora nos grito, dijo que éramos unas malcriadas, que como era posible que señoritas como nosotras estemos haciendo eso. Nosotras reíamos discretamente, sin embargo yo no contaba con la presencia de mi madre ahí al lado de la tutora. En conclusión me gritaron más que a nadie en esa habitación y me dijeron: “recoge tus cosas te vas a dormir con nosotras”. Punto me cancelaron la noche y me mandaron a dormir a las tres de la madrugada en un viaje de promoción a Mancora. Fue solo un fin de semana, pues tengo la “buena” suerte que me toca hacer promoción cuando las epidemias están presentes en nuestro entorno.
Regresamos a Cajamarca después de ese relajante viaje. Llego diciembre y las fiestas de promoción estaban presentes. También las actividades por final de año y por ser promoción éramos el centro de atención en el benemérito colegio de monjas. Grandes cosas que jamás olvidare me pasó ese mes. Pero en conclusión lleguemos a una fecha, 19 de Diciembre. Ese bendito día era la fiesta de promoción de mi entonces enamorado, Ramón Castilla promoción 2009, excelente noche, mucho baile, cerveza regada y “Hora Loca”. Dos días después es decir un 21 de ese mismo mes fue mi fiesta de promoción, de esa fiesta solo diré que: “La deteste”, pese que era una actividad especial, no fue lo que esperaba. Y ¿Qué fue lo que la hizo tan fea?, pues contestare que la fiesta fue arruinada por mi pareja de promoción, mi enamorado. Pese a las anécdotas desastrosas de esa noche, al final si me divertí.
Termine el colegio, y era turno de estudiar para la etapa universitaria, recalco que jamás me gusto coger un cuaderno o libro y sentarme junto a una mesa y leerlo. Eran vacaciones y mi madre deseaba que aplique mi tiempo en prepararme para ingresar a la Universidad Nacional de Cajamarca, personalmente diré que jamás me intereso estudiar para ingresar allí. Pero en CEPUNC me toco pasar otra temporada. Como es de costumbre ni un mes me aguante allí y me retire discretamente, es decir, decía que iba allí mas por el camino me perdía y no llegaba.
 En conclusión no ingrese vía CEPUNC y no me presente al examen ordinario, pues estaba consciente que no había estudiado nada y que iba a ser perder plata en vano, así que fui y me matricule en la Universidad Privada del Norte.
Empezó mí año 2010, año terrible a mi parecer, pese a que conocí a gente valiosa; me di cuenta que algunos seres que en mi entorno estaban, no eran lo que parecían. Continuare diciendo que estudiaba, raro pero el primer ciclo me preocupaba por no desaprobar, bueno pese a que jamás estudiaba en el colegio, pocas veces desaprobaba. Pero en UPN era estudiar, hacer trabajos, estar con el ser humano que yo consideraba mi enamorado, entre otras actividades culturales.
Así pasaron mis primeros 6 meses, con el cumpleaños más especial de mi vida y con la sensación de haber hecho bien las cosas hasta ese punto de mi vida.
Vacaciones de medio año y de nuevo a clases, segundo ciclo en mi convicción de estudiante, nuevo horario, más gente, y más complicaciones.
Aquí empieza la etapa más dura de la vida de una adolescente que jamás había tenido complicaciones en su vida y que le daba exactamente todo igual, pero que tenía una debilidad. Si, ese ser humano al que consideraba mi novio.
No hablare mucho de esas circunstancias, solo comentare esto: Nada es como parece y a nadie se termina de conocer en realidad.
Y así fueron pasando los días, semanas, meses y estoy feliz, esta ruptura me obligo a refugiar mi tiempo en otras actividades, como estar con amigos, salir a bailar y divertirme así como era antes.
Halloween fue mi punto de partida en esa nueva etapa que iniciaba. Lima fue mi destino, ya que por ciertas cosas de la vida, tienes que hacer planes repentinos e ir donde el destino diga. Y ahí fui yo, Costa verde, fiesta en la azotea, barra libre, música excelente, y una noche espectacular.
Llego navidad, con grandes sorpresas, cosas nuevas, regalos excelentes; aprovecho para agradecer a mis padres por eso. Paso una semana y era Año Nuevo y refugio del cardenal era mi destino de diversión esa noche, zona VIP, whisky, cerveza, pachanga y electro, combinación excelente para empezar el año con fuerza y bien que lo hice.
Mi meta en vacaciones era prepararme para postular a la nacional, pues regresar a al UPN era cuestión de dificultades para la paz mental que había conseguido después de la ruptura acontecida tiempo atrás. Esa meta no tardo en desaparecer, pues el mundo es cambiante y salen cosas, distractores que te hacen olvidar lo que te propones; eso me paso, una semana me hice la de estudiar, luego ya no lo hacía, sin embargo la opción de presentar un examen de admisión era irrevocable. Al final rendí ese examen y el resultado no me importo en lo más mínimo. Ingrese y eso fue algo que me dejo sorprendida, fue suerte, conocimientos previos, por lo que fuese ahora estudio economía en la Universidad Nacional de Cajamarca.
Excelente lugar, gente nueva, y respeto de mis padres que querían a toda costa que estudie en una universidad nacional, pues tenía más prestigio que una privada.  
Y aquí estoy haciendo trabajos, estudiando, riendo, cantando, compartiendo. En esta benemérita casa superior de estudios comparto anécdotas, experiencias, palabras INUNTULUDIBLES y mucha amistad con Anahí Cruz Guerra. También con Carolin Goicochea Vargas, ella fue mi compañera del colegio, en pocas palabras Carito eres un ángel. Pierre Araujo, pese a los maltratos de ti hacia nosotras, te queremos.

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…